Mostrando entradas con la etiqueta Aprovechamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aprovechamiento. Mostrar todas las entradas

26.11.12

Reto Tía Alia Noviembre: Pan Perdío

Antes de que Carmen planteara las dos recetas del reto noviembre, yo estaba convencida que haría la salada, y así ir alternando por meses, uno dulce, uno salado...


Pero no ha sido así, al final me he vuelto a tirar al dulce. Y es que, se repite la casualidad, y la receta dulce vuelve a ser muy parecida a un dulce tracional de mi pueblo. Por eso, he vuelto a cambiar un ingrediente: el vino de Málaga por Vino de nueces.


El vino de nueces también es una receta tradicional que se elabora en mi pueblo desde tiempos inmemoriables, y que tiene un ritual e infinidad de leyendas. Es un vino dulce, del que dejo pendiente la entrada con los ingredientes y el proceso, pero una pincelada: Se hace la noche de San Juan, y hay que dejarlo reposar, hasta la noche de nochebuena.


Vuelvo al Pan Perdío. Me ha encantado hacerlo. Además de servir para aprovechar el pan duro que siempre va quedando, está realmente bueno! y admite un montón de cosas para acompañarlo. El mío, con una bolita de vainilla, y un poco de caramelo líquido.



Fácil no, lo siguiente, y además, con ingredientes que normalmente tenemos en las despensas. Ideal para invitados inesperados.


Las cantidades son aproximadas, porque la cantidad de vino, por ejemplo, dependerá de lo seco que tengamos el pan, y de lo caladas que nos gusten. Pero en esta receta no es mayor problema, porque es realmente sencilla.


INGREDIENTES:

- Pan del día anterior.
- 2 yemas de huevo.
- 2 vasos de vino de nueces.
- 1 huevo.
- Aceite de oliva virgen.
- Azúcar.
- Canela.

ELABORACIÓN:

Cortamos el pan en rebanadas de, aproximadamente, un dedo de grosor. Reservamos.

Mezclamos las yemas con el vino, y ponemos en un recipiente hondo, con el tamaño suficiente para que nos quepan las rebanadas de pan sin montarse.

Colocamos el pan en el recipiente con el vino, y dejamos que empapen, unos diez minutos por cada lado.

Pasado ese tiempo, ponemos una cantidad generosa de aceite, en una sarten, para que se caliente bien. Cuánta cantidad? Tanto como sea necesario para que el pan quede cubierto cuando lo estemos friendo.

Mientras que le aceite se calienta, batimos un huevo, y preparamos, cerca del fuego: el pan bañado en vino, el huevo batido, y un plato con papel absorvente por encima.

Cuando el aceite esté muy caliente, vamos cogiendo rebanada a rebanada, la rebozamos en el huevo batido, la freimos, hasta que dore por un lado y el otro, y la sacamos al plato con papel absorvente.

Por último, cuando el aceite sobrante esté en el papel, las rebozamos en un plato con azúcar y canela.

Y ya solo queda, acompañar con lo que queramos y servir.


Bon appetit!

Besis

16.11.12

Pastel de Carne de aprovechamiento, en la semana del agua...

Vaya semanita. Parece que me he mudado a vivir al norte!. Yo no recuerdo tantos días seguidos de lluvia. Y aunque es buenísima para el campo, y los ciclos de la naturaleza hay que respetarlos, esto es desesperante!!. Acostumbrada a vivir en la tierra donde vive el sol, tantos días sin verlo hacen que lo eche muuuucho de menos. Pero mucho mucho.


En fin, que hoy hemos hecho Pastel de Carne de aprovechamiento. Y aunque se puede hacer con todo lo que tengamos, pongo la receta porque nos ha salido para chuparse los dedos. Vamos, para repetir. Eso es si hubiera quedado algo, porque no hemos dejado ni las migas...


Ayer comimos sopa de pollo, de las de dejar cocer horas para sacar todo el jugo, y hoy hemos re-aprovechado ese pollo. 

Ah! en mis recetas, hasta los líquidos van en gramos, no es un error. Lo hago porque me parece que es mucho más sencillo a la hora de elaborar la receta, ya que con una sola herramienta, el peso, podemos medir todos los ingredientes.


En pasteles de este tipo, empanadas, empanadillas... Hay muchas formas para sellar la masa de arriba y la de abajo. Algunas de ellas son:

- Forma tradicional: apretando con un tenedor, para unir la masa de arriba y la de abajo.
- Forma rulo: enrollamos hacia dentro, cogiendo masa de arriba y de abajo. Esta es ideal para los que son amantes de los bordes.
- Y otras mucho más artísticas, como las que nos cuenta Milena en su blog Dejame CocinArte

Dicho todo esto, ahí va la receta:


INGREDIENTES:

- 500 gr. de las sobras de la sopa: Pollo, jamón, chorizo, garbanzos...
- 450 gr. de caldo de la sopa de pollo.
- 1 cebolla.
- 50 gr. harina.
- 100 gr. de leche semidesnatada.
- 50 gr. de aceite de oliva Virgen Extra.
- Nuez moscada.
- Sal.
- 2 láminas de hojaldre.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y sacamos el hojaldre del conjelador.

Ponemos las "sobras" de la sopa en el bol de la batidora, y lo batimos todo junto. Reservamos.

Picamos la cebolla en daditos pequeños y la llevamos a una sarten donde el aceite ya se estará calentando. Pochamos hasta que esté transparente.

Añadimos la harina y movemos sin parar. Yo siempre he tenido muchos problemas para alcanzar el punto de la harina sin que se me queme. El truco? Hacerlo a fuego lento, sin ningún tipo de prisa, y no dejar de mover.

Cuando la harina se haya dorado hasta alcanzar un marroncito claro, añadimos el caldo, poco a poco, y seguimos moviendo.

Continuamos, incorporando la leche. Y seguimos moviendo. Llega el momento de la sal y la nuez moscada, a gusto del consumidor.

Lo último en incorporar será lo reservado en el bol de la batidora, que también integraremos sin parar de mover. Retiramos del fuego.

Ahora nos ponemos con el hojaldre. Lo estiramos un poco con un rodillo, y decidimos si queremos un pastel grande, o varios pequeños. Yo he preferido hacerlos pequeños, como porciones individuales. Rellenamos y cerramos bien, con cualquiera de las formas de arriba. Pintamos con un huevo batido, y al horno. 30 minutos, a 180º.



Que aproveche!!

Besis